beagle faro
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Argentina

En el verano de 2009, decidimos cruzar el charcho y recorrer nuestra vecina Argentina de norte a sur durante tres semanas. Un viaje inolvidable donde disfrutamos de grandes contrastes entre las diferentes provincias de Argentina. En total estuvimos durante 24 días, incluyendo los dos vuelos internacionales y recorrimos por este orden: Buenos Aires, Iguazú, Salta, Perito Moreno y Usuhaia. El país es precioso, además de barato. Un país donde te reciben con los brazos abiertos y que te ofrece innumerables posibilidades. Podríamos definir el viaje como el de los cuatro contrastes: desierto, hielo, urbano y tropical.

El viaje lo contratamos con una agencia Argetina (menos los vuelos internacionales). Totalmente recomendable, te ofrece muchas posibilidades y a un precio mucho más barato. El contacto es Marilina y su correo es marilina@kontikiviajes.com.ar

Buenos Aires

Llegamos a Buenos Aires a primera hora de la mañana con vuelo directo desde Madrid. En Buenos Aires nos alojamos en un hotel pequeñito pero muy de moda en pleno Palermo-Soho. Si te apetece pasear por una zona joven, con ambiente, moderna, Palermo es la opción. Su nombre es Five Cool Rooms, nosotros reservamos la habitación medium, merece la pena porque la pequeña es demasiado reducida. Estuvimos cuatro días en Buenos Aires y el truco de la ciudad consiste en andar y andar y desplazarse en Taxi de barrio a barrio ya que es muy barato con el cambio. Uno de los placeres de Argentina es su comida y en concreto su carne. Estuvimos en varios sitios pero dos lugares imprescindibles: La Cabaña de las Lilas y La Cabrera. El primero más caro que el segundo pero la carne está mucho mejor. En ambos merece la pena reservar ya que suelen estar bastante completos. Los lugares a visitar son Microcentro, Palermo, Boca, Puerto Madero y San Telmo. Se recorren facilmente y merece la pena entrar en algún local típico para conocer al pueblo Argentino.

Iguazú

Desde Buenos Aires cogimos un vuelo interno y fuimos a Iguazú. En Iguazú nos alojamos en el Hotel Iguazú Jungle Lodge .  El hotel es una pasada, son pequeñas cabañas con todas las facilidades (incluida cocina) apartado del pueblo de Iguazú. Las cabañas están pegadas a la selva y parece que estás dentro de la selva porque las habitaciones tienen ventanales muy grandes. A nivel de excursiones, hay que visitar el lado brasileño y argentino de las cataratas y en este último, no hay que dejar de hacer la actividad extra Gran Aventura, imperdible y no os olvidéis de compraros un chubasquero, que os mojáis enteros. Lo que más nos sorprendió de Iguazú es la pobreza que se ve por el pueblo, parece mentira que las cataratas den tanto negocio y que el pueblo lo pueda disfrutar tan poco. Para comer, hay muchos sitios y la mayoría son muy parecidos. Si que recomendamos un bar-restaurante muy chulo que se llama La Terra (Avda. Misiones 125), perfecto para comer algo rápido y tomarse una cerveza en buen ambiente.

Salta

Desde Iguazú volamos directamente a Salta. Cuidado que este vuelo directo, sólo cirula unos días a la semana y no lo hace todo el año. La provincia de Salta es totalmente diferente a todo lo que vimos en Argentina. Son pueblillos perdidos por el monte, muy rurales y con unas carreteritas para llegar de aupa. Si se tiene tiempo, merece mucho la pena recorrersela. Nos recomendaron alquilar un coche y recorrerla. Lo hicimos así y es la mejor opción, aunque las carreteras no son ni parecidas a lo que habíamos conocido, ya que muchas de ellas son de piedras y no puedes ir a más de 40. Estuvimos cuatro días, la primera tarde la pasamos en la ciudad de Salta, perfecta para recorrerla y tomar algo en cualquier lugar del centro. Merece la pena darse una vuelta por la Catedral y el Museo de Montaña. El segundo día, cogimos el coche y fuimos hacia Cachi, un pueblecillo pequeño, pero con un encanto muy especial, aunque lo mejor es el camino para llegar y volver, las carreteras y los paisajes son impresionantes. Ese mismo día volvimos a Salta (casi 5 horas de conducción ese día). El segundo día fuimos hacia el Cafayate y por el camino recorrimos la Quebrada de Humamarca. Muy recomendable pararse en todos los lugares para disfrutarlos. En El Cafayate, recomendamos tomarse unas empanadas en La Casa de las Empanadas y un helado de vino. En esa zona, hay muchas bodegas dónde se puede degustar vinos. Ese mismo día subimos hasta Tilcara donde dormimos en La Posada con los Ángeles. Este pequeño hotel es perfecto, muy agradable, pequeñas cabañas con un jardín común y un servicio excelente. Al día siguiente visitamos Humahuaca, Purmamarca y Las Salinas, todas ellas muy recomendables y en la última, para los que les gusta conducir, merece la pena esa ascensión de más de 1.000 metros con curvas espectaculares (pero nada peligrosas). Ese mismo día volvimos a Salta y pasamos la noche para el día siguiente volar a Buenos Aires.

El Calafate
Todo GlaciaresDespués de haber conocido las provincias del norte, emprendimos viaje hacia el sur, a las provincias mas frias. Volando vía Buenos Aires, fuimos hacia El Calafate, provincia donde habitan los glaciares más espectaculares del pueblo argentino. El Calafate, es uno de esos lugares espectaculares que la naturaleza proporciona y que hay que cuidar para que perduren. En referencia a esto, uno de los aspectos que nos sorprendieron es la extrema conciencia de los argentinos con su naturaleza. Deberíamos de aprender mucho de ellos en este aspecto. En esta parte del viaje, nos alojamos en un hostel muy barato pero que estaba perfecto y con un ambiente muy agadable Hostel del Glaciar Libertador. Estuvimos tres noches y realizamos dos excursiones, el minitreking por el Glaciar Perito Moreno (sencillamente espectacular y una experiencia inolvidable) y el recorrido en barco Todo Glaciares (cuando fuimos nosotros, había muchos icebergs y no pudimos completarla). En el tiempo libre, merece la pena recorrerse el pueblo de El Calafate, tomarse una Antares (cerveza artesanal de la zona) en el bar libreria Albarez & Borges y cenar un día en La Tablita.

Usuhaia

Como última parada de nuestro viaje, no hay mejor lugar que visitar el fin del mundo, la ciudad más austral del planeta. Ushuaia es un pueblo pesquero, muy turistico y que es perfecto para pasar un par de días entre paseos en Barco y nieve. Cuando fuimos nosotros hacía un frío impresionante. Nos alojamos en una pequeña hostería La Rosa de los Vientos. Recomendamos 100% este lugar ya que el servicio es muy agradable y el dueño hace todo lo posible para que no tengas ningún problema en tu estancia allí. Como decía, una de las excursiones es realizar un paseo en Barco por el Canal de Beagle. Hay muchas empresas que realizan este recorrido, nosotros nos decidimos por una pequeñita, donde en el barco no cabíamos más de 12 personas y la decisión no fue más acertada. Vimos cormoranes, leones marinos y avistamos El Faro del Fin del Mundo (que en realidad no lo es). En esta excursión, hablando con el patrón del barco, nos desvelarón que cada año, colaboraban con el programa de ETB, El Conquistador del Fin del Mundo. Para los vascos, que seguimos este programa con especial interés y nos soprendemos con la dureza de sus pruebas, el patrón del barco nos desveló que todo era una farsa y que las pruebas no se realizaban en su totalidad. En referencia a la última prueba del programa, nos afirmaron  que los participantes, grababan el inicio y el final de la prueba, pero que no realizaban la prueba completa  y que el ganador ya se sabía antes de salir. En fin, para todos aquellos como yo que seguimos el programa, saber que parte del mismo es una farsa, como todos los programas de tv. Otra de las actividades que realizamos es una excursión 4×4 donde pudimos hacer un recorrido de trineo con perros (100% recomendable) y a los amantes del esqui, recomendamos ir a Cerro Castor un día y no os preocupéis por el alquiler, ya que hay tiendas en Ushuaia que te alquilan todo, desde el material hasta la ropa.

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